30 años

30 años

Hoy estamos cumpliendo 30 años de casados, nunca nos imaginamos que el matrimonio fuera como es. Una aventura desorganizada y perfecta en donde la sombra que proyectamos no es del cuerpo, es del alma. No hay máscaras, no hay donde esconderse de nuestros miedos,  siempre hay con quien celebrar la vida, tomar una copa de vino, caminar por ahí sin tener que decir ni una palabra. Quitarnos la ropa del cuerpo y la del alma sin esconder de nosotros absolutamente nada. Que descubrimiento más lindo aprender a pensar en cómo lograr que nuestra pareja se lleve el pedazo más grande del pastel, los créditos por la cena, los aplausos por cada logro. La dicha de esconderse detrás de la cortina y husmear como nuestro amor hace florecer su vida.  Si mutuamente aplicamos esta fórmula aprovechamos la oportunidad de crecer y entregar para ser libres de lo que nuestro orgullo exigiría. Es un muy buen truco decidir quiérale el poder al ego y entregar con cariño sin esperar. La recompensa llega, les seguro que llega. 

El canto del gallo

Las personas que vivimos en el campo estamos familiarizadas con el canto de los gallos, que aunque todos creamos que es así, no siempre cantan solo en la mañana, a veces a horas que ninguno se imaginaría, entones  nos preguntamos; ¿Qué hace este gallo cantando a esta hora?.  Al parecer siempre esperamos que las cosas sucedan cuando esperamos que sucedan pero no es así, esperamos tener una vida sin sobresaltos, es decir: el gallo cantará al amanecer, entonces yo me levantaré la baño, despertaré a la familia, haré el desayuno etc., cada cual según sus rutinas. Algo más general: Termino mis estudios, trabajo, hago un capital, me caso, tengo hijos me jubilo y termino de alguna manera con subidas y bajadas acordes a mis decisiones. Pero la vida no es así. Así cante el gallo en las mañanas, también puede ser que lo haga con un canto diferente al que espero escuchar: mi vida puede no ser sana, puede ser extremadamente ocupada, puede ser financieramente productiva, me puedo meter en malos y buenos negocios, puedo casarme una, tres, cinco o ninguna vez. Puedo hablar muchos idiomas o haber perdido las cuerdas vocales por una enfermedad, puedo ser maestro o astronauta y de las dos formas llegar a donde nadie ha llegado. Ninguna de nuestras vidas es cómo pensamos que sería, no lo serán las vidas de las personas que amamos y así sabremos que estamos vivos. A veces puede ser tan fuerte nuestra necesidad del seguridad y aprobación que sacrificamos nuestros sueños y como gallos del común cantaremos al amanecer aunque nuestro corazón quiera cantarle a las estrellas. 

Un río de risas

Has contado alguna vez las veces que te ríes en casa? La risa honesta, la sonrisa del corazón, cuantas veces lo hacemos es un gran indicador de la forma en la que vivimos. Por favor no empecemos con responsabilizar a alguien más porque no sonreímos lo suficiente, la risa es algo que se auto-genera en el corazón agradecido algunos motivos para reír o sonreír son muy básicos:

  1. Hay agua en la ducha con sólo girar una llave y hasta puede estar tibia, inclusive tengo la opción de sentir y hasta disfrutar la ducha, esa es una decisión que sale del corazón.
  2. Tengo la opción de escoger que voy a usar, las texturas y los colores que puedo ver, alguna vez compré esto porque me pareció hermoso y lo pude hacer, si lo visto con gratitud lo llevaré con alegría.
  3. En mi mesa y la de mi familia hay desayuno, a veces hasta más del que pudiera comer compartir un poco sería algo que me daría más alegría.
  4. Tengo personas a mi alrededor para abrazar, besar, saludar con cariño, tengo tal vez personas para ayudar a crecer, que gran fortuna.
  5. Puedo caminar, puedo tener auto, puedo acceder a un transporte público y observar con amor a otras personas que también tienen eso para agradecer, puedo ir tal vez en bici y aprovecho para mejorar mi salud.
  6. Tengo un trabajo o la posibilidad de crear mi propio universo laboral, eso se crea con gratitud desde adentro.

La lista es inagotable, algunos reemplazaremos algunas cosas y llenaremos esos espacios con nuevas apreciaciones si decidimos hacerlo, regálate más vida, navega en el río de risas que es tu vida y compártelo con gratitud. Ese es mi plan para hoy, mañana, pasado mañana y el que sigue y sigue. ¿Te unes a mi propuesta?

Una piedra en el camino

Como diría el mariachi, me enseño que mi destino era rodar y rodar. La piedra dijo eso porque era una piedra y ellas ruedan en algún punto. No importa que sea plana, el tiempo la erosiona y termina siendo un guijarro, entonces sí, creo que desde el punto de vista de una piedra podría ser cierto. Pero no todos estamos rodeados de piedras y sin embargo escuchamos vaticinios sobre hacia dónde nos lleva la vida, qué tan activos hay que ser en redes sociales, por que se acaba el amor en las parejas de famosos y que pasará si no hacemos esto o aquello como aconsejan las revistas del corazón. Nadie sabe que nos depara ninguna situación por la sencilla razón de que no viven nuestra vida. Los puntos de vista son valiosos pero lo que es un valor inamovible para ti puede no serlo para mí. Hay muros que no derribaremos, no moveremos y no trataremos de escalar. Pero que tal algunos de los retos por descubrir.

Pedir perdón, responder con amor a palabras enojadas, construir barreras frente al maltrato, es decir la forma en que maltrato a mi pareja o mi familia. Que tal dar el primer paso para reconciliar un conflicto, que tal servir a mi pareja aunque no se lo merezca. Que tal hablar de mis heridas sin acusar a otros. Que tal dar caricias que no se esperan. Que tal dejarlos ver que también me derrumbo. Que tal… Hay posibilidades que nos hacen libres de otros por que decidimos escoger el cuidado, la honra, la ternura y la confianza para poder avanzar. No seas la piedra en tu camino o podrás rodar por tu propia inercia.

La presión adecuada

En las películas de artes marciales a veces hay un tipo de super guerrero que no necesita esforzarse tanto porque sabe exactamente cómo vencer al enemigo de forma fácil. Es ese individuo que con su dedito firme hace un movimiento audaz y deja sin conciencia a su oponente y en ocasiones lo elimina. Según las películas hay que saber muy bien en dónde se aplica esa presión que deja sin defensa. Esa presión me recuerda el efecto de los comentarios sarcásticos; esa presión que ejerce alguien que conoce muy bien al oponente y con un comentario, entre comillas, una “broma” elimina al oponente. Lo deja indefenso, sin habla, herido y a veces lo mata. Mata su dignidad, mata el respeto y lo peor lo llena de resentimiento, siente que cualquier intento de levantar su voz podrá despertar al dedo asesino, el sarcástico tiene todas las de ganar porque era un “chiste” y en su defensa alegará que jamas pensó que lo tomaríamos en serio.

El sarcasmo y la ironía son un par de pequeños asesinos del amor que van de la mano haciendo de las suyas, se cuelan en las hendijas que saben que llegarán al corazón de los que más cercanos y adicionalmente se enmarcan en la brillantez mental; hay que ser inteligente para ser efectivamente irónico pero ignora que todo esos efectos se vuelven en contra del agresor. Son tan letales que a veces cuando estamos consientes de una debilidad propia, las usamos como un veneno suicida y decimos la broma irónica que pensamos que todos los demás están pensando para que de alguna manera no nos duela tanto. Seguro hemos escuchado alguna vez esas palabras que jamás se olvidan. Si las hemos pronunciado y somos conscientes de eso, pidamos perdón, ahí hay una oportunidad para la salvación; hay otras formas más nobles de defender una causa. Se un guerrero valiente, usa el amor como escudo de tus palabras y si es necesario el silencio como tu mejor aliado.