Camarón que se duerme

Se lo lleva la corriente

Cuestionamos todo. Al fin nos preguntamos cosas muy básicas que siempre dimos por ciertas, ¿Es malo el lobo por querer comerse a Caperucita? Ahora muy seguramente llenarle la barriga de piedras para que se ahogara sería un acto denunciable. ¿Qué otro atractivo tenía Cenicienta además de cantar bonito y tener una relación tipo Dr. Doolittle con los animales del bosque?, ya no es tan claro el atractivo que podría tener el príncipe si no pertenecía a algún movimiento que quisiera cambiar el mundo monárquico en el que creció.
¿Es realmente cierto que el camarón que se duerme se lo lleva la corriente? o sencillamente el camarón tiene un tipo de creencia en la que decide dejar su fortuna en manos de la corriente y es exactamente lo que debe hacer. ¿Deberíamos ser más selectivos con los caballos regalados porque podríamos estar recibiendo un serio problema odontológico disfrazado de ganancia? esta y otras preguntas en definitiva mucho más profundas como la relación del agua con los seres vivos y si es más valiosa que el oro, o preguntarnos si realmente tenemos derecho a esperar el amor como una recompensa o tal vez es la expresión de una decisión interior que no podría darse como moneda a cambio de nada. ¿Nuestro aire siempre será gratuito? Si toda acción produce una reacción opuesta y es una ley, ¿Por qué obramos de la manera en que lo hacemos si tenemos la certeza de que recibiremos el choque de la onda que en algún momento regresa con todas la consecuencias de nuestros pensamientos, deseos y actos?.
¿Hay un alma? y si existe ¿Qué opina de la tecnología?, ¿Estamos cayendo en una nueva trampa? ¿Es realmente el camino más fácil… más fácil?

¿Qué es aquello con lo que nunca te has sentido totalmente cómodo pero nunca te has atrevido a cuestionar? Hay verdades que quedan en los huesos, nos hacen la vida miserable y ni siquiera nos damos cuenta. Hay verdades que nunca nos dejan descubrir nuestros verdaderos sueños y potencial, hay verdades de otros que para nosotros son una gran mentira, hay verdades simples que nos dan libertad pero parecieran tan fáciles que nos da cargo de consciencia creer en ellas.
¿Qué verdad no te atreves a cuestionar y cambiaría tu vida totalmente? ¿Qué opinas del camarón?, ¿Probarías dejar que te lleve la corriente? Tal vez ella sepa algo que el camarón no sabe, tal vez la corriente que lo envuelve lo lleva en un gran amor que lo llevará a ser estrella, algo que el camarón aún no sospecha.

Tender la cama

Las responsabilidades de la vida

La primera responsabilidad que algunos adquirimos en la vida fue tender la cama, no tenía nada que ver con saludar, dar las gracias y nuestra relación con los adultos, prestarle juguetes al vecinito, cosa que no siempre es grata. Era entre la cama y yo, se veía tan grande la cama costaba tanto arreglar las cobijas que debo confesar que trataba de que se viera bien pero al levantar la colcha se veía desastrosa; así aprendí que a veces podemos obtener lo que queremos a partir de la apariencia, era básicamente poder salir a jugar. Cuando llegaban mi mamá o mis hermanas al momento de la inspección, saltaba a la vista que estaba llena de irregularidades, la más evidente era mi intensión de engañar a la autoridad, finalmente era mi cama y era a mí a la que le iba a tocar dormir en un aquelarre de sábanas y cobijas. 

Lo que aprendí en ese momento traté de repetirlo a través de varios eventos de mi vida, yo sabía que no estaba bien hecho pero se veía bien; con el tiempo largo o corto el desastre subterfugio siempre saldría a la luz y las consecuencias las llevaría a cuestas, no hay nada que haga en la oscuridad que no salga a la luz y me diga en la cara “Oye, a quién estás tratando de engañar?”

¿Te estás tratando de engañar con alguna sábana enredada en tu vida?

El sagrado corazón

Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón.

Nuestro país está consagrado al Sagrado Corazón. Son esas cosas que escuché toda la vida pero en las que nunca reflexioné, pregunté a varias personas y me expresaron que es una devoción; cuando busque el significado de ser devoto encontré esto, palabras mas palabras menos “Sentimiento de profundo respeto y admiración inspirado por la dignidad, la virtud o los méritos de una persona / Sentimiento y actitud de profunda veneración religiosa. (veneración es prácticamente lo mismo) Honestamente esto no me respondió absolutamente nada, el corazón es un órgano que si bien es vital no entiendo por qué inspira dignidad, virtud hacia una persona; si no es una persona.

Entonces decidí viajar un poco más profundo y encontré algo que dice la biblia “Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; Porque de él mana la vida.”. (Prov. 4:23) Entonces pensé en las funciones del corazón, está la que todos sabemos, bombea la sangre que le da vida a todos los sistemas del cuerpo, podemos vivir con un pulmón pero no sin corazón, es decir que ahí está la vida, pero, ¿Cuando decimos guardar nos referimos solo a cuidar nuestro colesterol, hacer ejercicio y evitar el stress? Al parecer estas palabras se refieren a los sentimientos asociados a los pensamientos y viceversa.

Socialmente se nos indica que las emociones no son importantes al momento de tomar serias decisiones y que pueden ser absolutamente ajenas a la emoción y 100% prácticas, pero esto es falso, ninguna decisión se toma sin una emoción de por medio, la neurociencia ha demostrado que así sea la marca de la batería del carro, el único influenciador no es el precio o las cualidades técnicas a la hora de cambiarla, hay algo en nuestro consiente o subconsciente que nos lleva a decidirnos por una o por otra y este algo es la emoción. Pero, ¿Por qué es tan importante?, el viaje de esta sencilla pregunta se hacía más interesante. Me llevó hasta los campos energéticos y electro magnéticos del corazón, no es una secreto que cada célula del cuerpo tiene energía y que la física cuántica nos enseña que básicamente somos 99% energía y el resto es materia… si, esto es más complejo, pero vamos a lo simple, para mi sorpresa descubrí a diferencia de todos los otros sistemas del cuerpo, el campo electromagnético que irradia el corazón ocupa varios metros a su alrededor y cambia según las emociones que sentimos asociadas a nuestros pensamientos.

Es decir que las emociones como el amor desinteresado, la compasión y la gratitud, amplían y fortalecen nuestro campo y esto afecta no solo nuestra salud en todas las áreas sino que afecta todo lo que hay a nuestro alrededor, eso incluye personas, animales, cosas plantas, etc. La empatía no es algo que nos inventamos para explicar la buena vibración de una persona, es literal, si vibra. Es decir que si entendiéramos un poco mejor que el corazón de todas las personas es sagrado entenderíamos la consagración del corazón como algo mucho más importante, sin importar la religión, la raza, el género, etc, todos los corazones pueden trabajar en el amor para lograr un mundo en el cual vivir felices y en armonía. No se trata de lo que dices que crees se trata de la intención que abriga tu corazón minuto a minuto. Estos descubrimientos nacidos de la curiosidad o del tiempo de aislamiento, me han dejado una misión importante, CUIDAR MI CORAZÓN porque es sagrado.

Espero no aburrirlos con esta larga disertación, es solo algo que me susurró mi corazón.

Sabotaje

Somos valiosos

Algo que nunca he entendido de la humanidad y me incluyo obviamente, es la razón por la cual nos hacemos zancadilla, tan pronto nos dicen que debemos dejar el azúcar, nos llenamos de dulces que por lo general no comemos, si el médico dice: debe hacer ejercicio, es como si se cayera el mundo, nos cuesta dar pasos hacia aquello que nos hace libres, preferimos las soluciones rápidas de llenarnos de pastillas con efectos colaterales a tratar de modificar los que somos por medio de lo que hacemos. En el fondo nos aterroriza salirnos del mundo conocido porque así sea nocivo, es conocido. Si llega luz a nuestras vidas que resuena en dentro y la vemos como algo positivo, nos cuesta cambiar; la naturaleza humana nos dice que quiere evolucionar pero nosotros la saboteamos, rechazamos cualquier idea que implique reconocer que estamos equivocados, preferimos dejarle la responsabilidad de nuestra vida a alguien más para luego poder quejarnos de que ese alguien se equivocó. Sabemos que debemos hacer algunos sacrificios por personas a las que amamos pero algo dentro de nosotros se niega y prefiere el enfrentamiento, luego viene la batalla y todas sus consecuencias. Si buscamos un culpable de la mayoría de los eventos que hemos considerados desafortunados en el vida, la verdad es que hemos sido nosotros los generadores y perpetuadores, pero ¿Por qué?.  ¿A caso no deberíamos querernos para cuidarnos?, ¿Proteger el planeta para no tener que buscar otro planeta en donde vivir? Cuidar de la familia para no separarnos y traer todo ese dolor que supuestamente no queremos generar? ¿Dejar de comer chatarra y ocuparnos un poco de nuestra salud?, ¿Elevar el corazón para que el amor gobierne nuestra existencia? Todos lo sabemos, acá parece que no hay ningún misterio, todos entendemos que la vida está hecha de decisiones, nos encanta culpar al gobierno, a los jefes, a los padres, hermanos, suegros, amigos, primos, tíos, cuñados, empleados, amigos, enemigos, instituciones y todas las demás relaciones posibles. Pero si somos realmente sinceros con nosotros mismos y pesamos en la balanza la responsabilidad que nos corresponde, veremos que es bastante; decimos sí a lo que debemos decir no y viceversa.

Hago parte de este grupo, el hecho de que lo diga no quiere decir que esté fuera del paquete y sigo preguntándome la razón. Tal vez es falta de disciplina, exceso de autocompasión, ceguera, falta de oportunidades, no ser privilegiado como alguien más, no sé, la lista de excusas puede ser eterna. Pero en general lo que veo al rededor es que no queremos triunfar, le tenemos pánico a admitir que lo tenemos todo para ser completa y absolutamente felices, buscamos excusas a través del dolor para encontrar la felicidad; alguien nos metió en la cabeza que el cielo se gana a través del sufrimiento y ya no sabemos ni que es el cielo pero estamos seguros que si sufrimos lo suficiente algo bueno saldrá de todo esto. Criticamos a otras personas porque no hacen lo que deben hacer ya que para nosotros es muy claro que sin sacrificio no hay nada.

Alguien nos enseñó que solo si somos los suficientemente miserables somos valiosos, no sabemos darnos por vencidos frente al inmenso amor que nos rodea y seguimos halando el látigo en lugar de rendirnos, agradecer y disfrutar en paz, salud, amor, compasión y ternura. ¿Dónde está la gracia en nuestra vida? La que nos dice que somos suficiente, que está bien amarnos, estar orgullosos de nosotros, que está bien triunfar, que vale la pena cuidar aquello que amamos y nos rodea. Que podemos celebrar la vida, es finita, es un regalo y por eso se llama presente.

No tengamos más miedo, demos un paso adelante y vivamos, no nos diluyamos en el dolor y la victimización, tal vez si somos víctimas pero no de algo externo, somos víctimas del engaño de que tenemos que ganar todo con dolor y sabotear nuestra única y valiosa existencia. Te invito a llenarte gratitud, a estar presente en tu vida y ser consiente de que cada emoción y cada acción que la acompaña porque repercutirán en tu vida y la de otros, pero también ser consientes que podemos ir seguros de que somos valiosos y amados como los mas grandes tesoros del universo. 

Volver

Cuando volvamos a las calles

El día de la tierra fue ayer, fue hermoso ver la forma en la que se ha recuperado en pocos días nuestro valioso hogar. Mientras el petróleo cae, la tierra sube. El aire se limpia, las plantas brotan, hay mas aves surcando los cielos y los animales que ya nos parecían de lo más exótico, se aventuran a pasear por las asfaltadas avenidas con curiosidad. La cacería y el trafico han bajado; los humanos hemos sido puestos en cautiverio y por fin se ha invertido la balanza.

Surge inmediatamente la duda y el temor, ¿Qué pasará con la tierra cuando suelten a los humanos?, cuando el consumo desenfrenado regrese a las calles, cuando nos interese nuevamente la marca que llevamos puesta, cuando dejemos de ver lo absurdo del plástico, cuando vayamos nuevamente cada uno en un automóvil y recorramos juntos pero realmente aislados kilómetros de soledad en las pequeñas cabinas rodantes en la que pasamos los mejores momentos del día. 

Yo no sé ustedes pero yo no quiero regresar a ese mundo; quiero volver consiente, quiero ver juguetes que no contamine los ríos y que los chicos vuelvan a imaginar recuperando su potencial creador. Que a cada ciervo que se ha a venturado no lo cace un humano que asume que le pertenece porque lo vio primero. Yo quiero que este tiempo valga. Así como la tierra se ha recuperado; que se recupere nuestra humanidad perdida en valores que no le corresponden, que sea un nacimiento que demos a luz, la luz. Que la compasión y la lealtad se conviertan en soberanas y al fin podamos ocupar el lugar que nos corresponde en el planeta; el de cuidadores, no el de explotadores. Que nadie se quede sin sembrar árboles y amigos; cuidar el agua y cuidar los hijos. Sueño con que podamos VER y abandonemos en el vuelo que nos está llevando a la extinción.

Gracias al virus somos mejores así sea obligados, puede que sea la única forma de evitar que nuestra historia se acabe. ¿A qué mundo quieres regresar?