Somos valiosos

Algo que nunca he entendido de la humanidad y me incluyo obviamente, es la razón por la cual nos hacemos zancadilla, tan pronto nos dicen que debemos dejar el azúcar, nos llenamos de dulces que por lo general no comemos, si el médico dice: debe hacer ejercicio, es como si se cayera el mundo, nos cuesta dar pasos hacia aquello que nos hace libres, preferimos las soluciones rápidas de llenarnos de pastillas con efectos colaterales a tratar de modificar los que somos por medio de lo que hacemos. En el fondo nos aterroriza salirnos del mundo conocido porque así sea nocivo, es conocido. Si llega luz a nuestras vidas que resuena en dentro y la vemos como algo positivo, nos cuesta cambiar; la naturaleza humana nos dice que quiere evolucionar pero nosotros la saboteamos, rechazamos cualquier idea que implique reconocer que estamos equivocados, preferimos dejarle la responsabilidad de nuestra vida a alguien más para luego poder quejarnos de que ese alguien se equivocó. Sabemos que debemos hacer algunos sacrificios por personas a las que amamos pero algo dentro de nosotros se niega y prefiere el enfrentamiento, luego viene la batalla y todas sus consecuencias. Si buscamos un culpable de la mayoría de los eventos que hemos considerados desafortunados en el vida, la verdad es que hemos sido nosotros los generadores y perpetuadores, pero ¿Por qué?.  ¿A caso no deberíamos querernos para cuidarnos?, ¿Proteger el planeta para no tener que buscar otro planeta en donde vivir? Cuidar de la familia para no separarnos y traer todo ese dolor que supuestamente no queremos generar? ¿Dejar de comer chatarra y ocuparnos un poco de nuestra salud?, ¿Elevar el corazón para que el amor gobierne nuestra existencia? Todos lo sabemos, acá parece que no hay ningún misterio, todos entendemos que la vida está hecha de decisiones, nos encanta culpar al gobierno, a los jefes, a los padres, hermanos, suegros, amigos, primos, tíos, cuñados, empleados, amigos, enemigos, instituciones y todas las demás relaciones posibles. Pero si somos realmente sinceros con nosotros mismos y pesamos en la balanza la responsabilidad que nos corresponde, veremos que es bastante; decimos sí a lo que debemos decir no y viceversa.

Hago parte de este grupo, el hecho de que lo diga no quiere decir que esté fuera del paquete y sigo preguntándome la razón. Tal vez es falta de disciplina, exceso de autocompasión, ceguera, falta de oportunidades, no ser privilegiado como alguien más, no sé, la lista de excusas puede ser eterna. Pero en general lo que veo al rededor es que no queremos triunfar, le tenemos pánico a admitir que lo tenemos todo para ser completa y absolutamente felices, buscamos excusas a través del dolor para encontrar la felicidad; alguien nos metió en la cabeza que el cielo se gana a través del sufrimiento y ya no sabemos ni que es el cielo pero estamos seguros que si sufrimos lo suficiente algo bueno saldrá de todo esto. Criticamos a otras personas porque no hacen lo que deben hacer ya que para nosotros es muy claro que sin sacrificio no hay nada.

Alguien nos enseñó que solo si somos los suficientemente miserables somos valiosos, no sabemos darnos por vencidos frente al inmenso amor que nos rodea y seguimos halando el látigo en lugar de rendirnos, agradecer y disfrutar en paz, salud, amor, compasión y ternura. ¿Dónde está la gracia en nuestra vida? La que nos dice que somos suficiente, que está bien amarnos, estar orgullosos de nosotros, que está bien triunfar, que vale la pena cuidar aquello que amamos y nos rodea. Que podemos celebrar la vida, es finita, es un regalo y por eso se llama presente.

No tengamos más miedo, demos un paso adelante y vivamos, no nos diluyamos en el dolor y la victimización, tal vez si somos víctimas pero no de algo externo, somos víctimas del engaño de que tenemos que ganar todo con dolor y sabotear nuestra única y valiosa existencia. Te invito a llenarte gratitud, a estar presente en tu vida y ser consiente de que cada emoción y cada acción que la acompaña porque repercutirán en tu vida y la de otros, pero también ser consientes que podemos ir seguros de que somos valiosos y amados como los mas grandes tesoros del universo. 

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3 comentarios

  1. Que realidad, estrellarse con la verdad de la negación.
    Queremos ser mejores y más sanos y hacemos lo imposible por no lograrlo.
    Tema de reflexión obligada a diario.
    Gracias Birna.

  2. Llegar a un punto de equilibrio entre la búsqueda de la felicidad y la gratitud por el camino recorrido. Gracias Birna.

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