La expresión perfecta

Hoy me levantó una pregunta, una de esas insistentes ideas que no me dejan en paz, me pasa igual con los proyectos y los problemas diarios; estas ideas siempre me llevan por una ruta que desconozco, es una de esas preguntas filosóficas y trascendentales para las que ni Aristóteles ni Platón, encontraron respuestas convincentes, no las he encontrado en ningún libro, en ninguna ideología, en ningún discurso y no crean que se las voy a dar a sí no más nacida de una especulación matutina. La pregunta es ¿A qué vinimos?, ¿Por qué razón nacimos? trato de encontrar una respuesta buscando un consenso relativamente general según nuestra percepción limitada y en mundo tal y como lo conocemos con tres dimensiones, tiempo y espacio.

Obviamente no tengo la respuesta convincente para todos, solo más preguntas, entonces surgió la contra pregunta y es ¿A qué no vinimos? Esa está mas fácil, cuando era niña aprendí que como seres vivos todos cumplimos un ciclo; decía más menos: los seres vivos de diferencian de los no vivos porque nacen, crecen, se reproducen y mueren. Luego me di cuenta que no es así  y que todo está vivo. Alguien que me explique cómo la fuerza de una cascada no transmite vida, o la imponencia de las montañas no nos hace inclinarnos con reverencia ante la inmensidad de la tierra. Cómo, si miramos en detalle, nos puede conmover la delicadeza de la flor mas sencilla, todo es perfecto y es la expresión de la creación, del creador. ¿Cómo no inclinarnos ante tanta magnificencia? 

Nacimos en el paraíso, no nacimos en la bolsa de valores, no nacimos para estar de ocho a seis esperando salir para vivir un poco, no nacimos para acumular cosas que dejaremos al partir, como decía mi papá, no hemos visto nunca un entierro con trasteo. Los faraones lo intentaron, ellos no están pero las cosas todavía están en las tumbas. No vinimos a ganarle a nadie, no vinimos a exhibir poder, de eso estoy segura, no era el plan original, si fuera así hubiéramos nacido con un mazo en la mano, no vinimos a humillar, no vinimos a maltratar. Vinimos a amar, a respetar, a experimentar el paraíso, desconozco la razón espiritual, cuántica o evolutiva, universal; me refiero a los propósitos del creador más allá de ser parte del todo, maravilloso y perfecto. 

Hoy es viernes santo y solo puedo pensar que por devolvernos al paraíso se ha pagado un precio demasiado alto para ignorarlo. Los llamados de atención como este que estamos atravesando, buscan sacudirnos del sueño absurdo que construimos. La pregunta es si decidiremos seguir dormidos o escogeremos vivir.

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6 comentarios

  1. Así es… Muy cierto y bellamente planteado. Espero que como humanidad no necesitemos más llamados de atención o llamados más fuertes, porque puede ser el último. Gracias por sacarnos de nuestra zona de confort con tus reflexiones, Birna. Un fuerte abrazo.

  2. Quizás la pregunta no es ¿para que o porqué vivimos? sino ¿que hacemos con la vida que nos ha sido dada?

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