Más que dar una mano

No sé si a todos nos pasa eso de que nos persiga una palabra. Hay una palabra que me acosa, me sigue y hasta me incomoda, no es una palabra común y en ocasiones puede sonar sosa o despectiva. Se trata de la “COMPASIÓN” la busque en el diccionario para asegurarme que la entendía y encontré que viene de del latín cumpassio, traducción del vocablo griego συμπάθεια (sympathia), significa literalmente sufrir juntos. No me gustó. ¿De qué sirve sufrir con alguien si no haces una diferencia? Entonces seguí leyendo Wikipedia. – “Más intensa que la empatía, la compasión es la percepción y la compenetración en el sufrimiento del otro, y el deseo y la acción de aliviar o eliminar por completo tal situación dolorosa” –  Eso ya cambia, ya hay un deseo de aliviar y ahí podemos ver nuestras posibilidades de tomar acción. 

La siguiente pregunta es: ¿Te gustaría que alguien sienta compasión por ti? Tal vez no, la compasión se ha asociado a un sentimiento de lástima o de pena y no muchos queremos que sientan lástima por nosotros, o no conscientemente. Ahondando más encontré que en un sentido está relacionado con compartir. Entonces podría no solo percibir el estado de otro sino estar en la disposición de compartir tiempo y atención, los bienes mas demandados y escasos de estos tiempos.

Pero, ¿Si el otro no quiere ser aliviado? Nos rompemos la cabeza tratando de que el otro vea la razón de su sufrimiento, lo dejamos de ver como una persona, lo empezamos a ver como un problema y ahí perdemos la simpatía de la que habla el significado. Eso me lleva a pensar que para ser compasivo hay que ser absolutamente respetuoso; ofrecer herramientas según nuestras capacidades sin dejar de ver a la persona como un todo, con aspectos amables y positivos. ¿Pero cómo se hace eso? Ya estamos a nivel psicológico, se complica la cosa. Personalmente no pude encontrar otra respuesta; se tiene que amar al otro o jamás veremos con compasión real, la compasión no es lástima es compartir fuerza donde alguien mas la necesita, compartir tiempo y atención, a veces es compartir alimento y bienes materiales pero sin amor no significa nada.

Sé que pueden ser complejas mis palabras de hoy. He entendido porque me persigue la palabra, siente compasión por mí. 

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5 comentarios

  1. Que buena redefinición de una palabra. Al abrir los ojos y verla de esta forma el universo cambia y se deja ver como una manera de vivir. Gracias por abrir nuestros ojos.

  2. Excelente recordatorio y reflexión.
    Personalmente siempre he sido muy “trabajada” por la palabra COMPASIÓN y siempre me ha gustado mucho justamente por esa noción de “empatía verdadera y respetuosa” que lleva a la acción… Idealmente.
    Gracias.

  3. Linda reflexión. La compasión de ver al otro tal como es, sin querer cambiarlo o exigirle de acuerdo a nuestras expectativas. Estar con la otra persona, acompañando y permitiendo que pueda atravesar por ese momento que esté viviendo, ya sea alegría tristeza nostalgia o cualquier emoción que esté reflejando. Gracias Aleste

  4. Linda reflexión, porque no querer sentir la compasión de otros en algún momento de nuestras vidas? Yo lo viví, y me siento agradecida porque así aprendí a tener compasión hacia los que de verdad lo necesitan.

  5. En tiempos en que la indiferencia es tan generalizada y en que nuestra tribu se ha reducido tanto, es una acción que no sólo se hace deseable sino urgente. Gracias hermosa reflexión.

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