¿De dónde viene tu sentido de injusticia?

Una vez leí que Will Smith dijo que todos querían ser famosos pero no querían hacer lo necesario para serlo. Esa frase por alguna razón me quedó grabada, vemos con esos ojos envidiosos y con un subterfugio sentir de injusticia cuando los demás triunfan en los negocios, se mantienen saludables, tienen relaciones sanas o tienen un perrito para jugar. Una visión cerrada no considera que tal vez todo tiene un esfuerzo oculto. El que triunfa posiblemente ha sido disciplinado, constante y ha alimentado su visión y conocimiento; el que se mantiene saludable, generalmente decide que debe descansar, alimentarse bien, hacer ejercicio y cuidar su mente y cuerpo; el que tiene relaciones saludables, tal vez tiene como prioridad a su pareja, llama a sus amigos, los invita a casa, se interesa por su vida, escucha y está presente; el que tiene un perrito que lo acompaña tiene la disposición para alimentarlo a las horas adecuadas, sacarlo a pasear, enseñarlo, llevarlo al veterinario y darle cariño.

Queremos los resultados de otros pero no queremos hacer lo necesario, nada aparece de la nada; inclusive la envidia que muchas veces es el fruto de la pereza por no querer hacer lo que corresponde para alcanzar las pequeñas o las grandes metas y hazañas de todos los días y esforzarnos por alguien mas fuera de nuestra piel. 

¿De dónde viene tu sentido de injusticia? Será que está escondido en la avaricia de lo fácil, o será que de la falta de interés que nos llena de llagas por estar sentados en medio de la victimización. Quieres ser parte de la solución o de la vida? A trabajar por otros con amor.

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