La forma en la que doblamos las medias

Maravillosas y humildes medias

Este tema debería tener un tema de denominación de origen, como le café y el vino. Si hay algo que confirme a las personas que viven juntas que son diferentes y no tienen el mismo origen, es que no doblan las medias de la misma forma. Nada trascendental además de las marcas de productos que se compran en el supermercado, la forma de preparar el chocolate y obviamente quién y cómo se limpia el polvo de la casa; la forma en que doblamos las medias es la señal más importante de aceptación en una familia. “Te voy a enseñar cómo doblamos las medias aquí” es otra forma de decir “eres de los nuestros”. Si tan sólo supiéramos que hay gestos que dicen más que cualquier palabra. Tal vez descubriremos que la forma nuestra dañaba menos las medias, que lavarlas por separado y secarlas en pares es muy dispendioso. Tal vez eso a nadie le importa y no vamos a gastar nuestra valiosa vida en enseñar y aprender cómo se dobla un humilde y simple par de medias. 

Las medias son cálidas, son intimas, no tienen ninguna amenaza oculta, nos dicen que estamos en confianza y que hay un cajón para ellas en todos los hogares, el cajón de las medias es personal, puedo meter la mano con confianza, nada va a atacar, ni a morder. Son solo medias de lana, de algodón, son suaves y maravillosas. De hecho algunos nos quedamos algún tiempo en los aparadores de medias explorando la posibilidad de integrarlas a la familia. Las medias son un regalo cercano, no preguntan mucho sobe la talla, el color de piel, la estatura o la etnia, no son costosas y caben en cualquier paquete. De hecho nunca me había preguntado por qué en navidad se cuelgan calcetines para los regalos en algunas culturas. Las medias tienen muchas cosas que me gustaría añadir a mi vida y a mi forma de incluir los corazones en mi bolsa. 

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6 comentarios

  1. Las medias dicen mucho y dan mucho confort a nuestras vidas, aunque ya la gente no quiere usarlas, debe ser por ese compromiso que representan

  2. Y que me dice de las medias para dormir, son popochitas y no aprietan en ninguna parte, no existe prenda de vestir que diga tan claramente «estas en casa».

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