No sé si cuando algo está vacío está desocupado. Hoy estaba viendo los cajones, había que limpiarlos y para eso hay que desocuparlos, de repente me hice consiente de su importancia, su tamaño y sobre todo de sus posibilidades, no tenía ya la obligación de ser utilizados para lo que había sido usados antes. Al sacar las cosas vi que la mitad no servían realmente, no recuerdo la razón de haberlas guardado, no sabía para que servían varias, y otras estaba vencidas, ya habían caducado. Me es imposible no hacer un paralelo y revisar el cajón de la vida, creo que está exactamente igual, si lo desocupo un poco podré ver lo inútiles de muchas cosas que sigo guardando como creencias de incapacidad o excusas para no lograr algunas metas; dificultad para relacionarme con cierto tipo de personas o simplemente olvidar mis sueños en un cajón que contiene el oxígeno de la vida. Hay que desocupar para ver posibilidades y hacer espacio a lo que realmente importa, compartir algunos espacios del cajón hará más llevadera la responsabilidad y la falta de humildad que en ocasiones nos impide arreglar el cajón de la vida. Cómo está tu cajón?

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2 comentarios

  1. Creo que hay cosas en nuestros cajones que incluso creemos necesario guardar y asi revisemos una y otra vez jamás desecharemos, sin embargo JAMAS nos servirán de nada! Que hacer con ese cúmulo de cosas cuando la capacidad de nuestros cajones se agotan?

    1. Buenas tarde Diana, gracias por comentar. En ocasiones nosotros podemos hacer una lista de hallazgos y tomarlos uno por uno para examinarlos, en otras ocasiones debemos llamar a alguien que nos ayude a ver aquello que encontramos analizarlo y ponerlo en el cajón que le corresponde, transformarlo o simplemente eliminarlo de nuestro cajón. En Aleste esa también es nuestra misión.

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