En las películas de artes marciales a veces hay un tipo de super guerrero que no necesita esforzarse tanto porque sabe exactamente cómo vencer al enemigo de forma fácil. Es ese individuo que con su dedito firme hace un movimiento audaz y deja sin conciencia a su oponente y en ocasiones lo elimina. Según las películas hay que saber muy bien en dónde se aplica esa presión que deja sin defensa. Esa presión me recuerda el efecto de los comentarios sarcásticos; esa presión que ejerce alguien que conoce muy bien al oponente y con un comentario, entre comillas, una “broma” elimina al oponente. Lo deja indefenso, sin habla, herido y a veces lo mata. Mata su dignidad, mata el respeto y lo peor lo llena de resentimiento, siente que cualquier intento de levantar su voz podrá despertar al dedo asesino, el sarcástico tiene todas las de ganar porque era un “chiste” y en su defensa alegará que jamas pensó que lo tomaríamos en serio.

El sarcasmo y la ironía son un par de pequeños asesinos del amor que van de la mano haciendo de las suyas, se cuelan en las hendijas que saben que llegarán al corazón de los que más cercanos y adicionalmente se enmarcan en la brillantez mental; hay que ser inteligente para ser efectivamente irónico pero ignora que todo esos efectos se vuelven en contra del agresor. Son tan letales que a veces cuando estamos consientes de una debilidad propia, las usamos como un veneno suicida y decimos la broma irónica que pensamos que todos los demás están pensando para que de alguna manera no nos duela tanto. Seguro hemos escuchado alguna vez esas palabras que jamás se olvidan. Si las hemos pronunciado y somos conscientes de eso, pidamos perdón, ahí hay una oportunidad para la salvación; hay otras formas más nobles de defender una causa. Se un guerrero valiente, usa el amor como escudo de tus palabras y si es necesario el silencio como tu mejor aliado. 

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1 comentario

  1. Birna tienes toda la razón. Debemos ser muy cuidadosos al expresarnos. Debemos manejar muy bien los términos utilizados y el tono adecuado y pedir perdón cuando sea necesario.

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