Todos escuchamos mensajes que hablan de las causas de las crisis de los matrimonios, todos tenemos teorías construidas por las experiencias nuestras y las cercanas. Hoy quisiera nombrar algunas que generalmente no son tan famosas como la infidelidad y la falta de comunicación. No nos engañemos, una cosa siempre está atada a otra, pero para ser un verdadero candidato al divorcio hay ser parte de alguno de estos grupos.

  1. Los que creen que se puede no luchar por el matrimonio y salir airosos. Si están en ese grupo, hay noticias para ustedes. Es el efecto Instagram o Facebook, dependiendo de sus redes sociales. La foto de la pareja perfecta no es su realidad; vemos a las otras parejas siendo simplemente felices, sin tener que mover un dedo, ¿Por qué yo si tengo que esforzarme si soy en general una buena persona? Hasta las parejas más exitosas tienen momentos duros, pero deciden confrontarlos y salir adelante con esfuerzo. No se hagan ilusiones, todos tenemos que descargar actualizaciones de nosotros mismos para ser una versión compatible.
  2. Los que no tienen ningún lazo espiritual pueden sobrellevar la carga con efectividad ejecutiva. Eso es como pensar que A + B = C, es siempre una ecuación posible; si no hay una fuerza mayor que nosotros a la cual acudir, una voz inamovible a la cual escuchar y no se incline siempre a darnos la razón, seguiremos de pareja en pareja esperando que la ecuación funcione algún día. Es algo lento, es casi imperceptible. Si no hay una fuerza superior a mi opinión a quién rendir cuentas y pedir ayuda, será imposible moldear mi propio interior hacia algo que no sea el gran ego que me enceguese.
  3. Los que intencionalmente se rodean de personas que se dan por vencidas en su matrimonio. Esos amigos que quieren que pensemos que el divorcio es el paraíso en un papel, que proclaman que los divorciados son las personas más felices de la tierra y que están reconstruyendo sus sueños gracias a que no tuvieron que cambiar y que ellos estaban en lo cierto y su pareja siempre equivocada. Hacen ver el matrimonio como un martirio y el divorcio como algo deseable. Mucho cuidado los podemos querer mucho, pero son unos seductores que algunas veces quieren que los acompañemos en su soledad.

Si estás en alguno de estos grupos total o parcialmente, pregúntate honestamente por qué y toma cartas en el asunto, cartas, significa busca ayuda.

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