“Me siento como si fuera a terminar viviendo debajo de un puente”. Es algo que escucho muy frecuentemente cuando alguien tiene problemas financieros, cuando se pierde el trabajo, cuando no llegan clientes, cuando se descubre un moviento no santo en las arcas de la empresa; cuando nos damos cuenta de que nunca quisimos mirar el dragón que hace tiempo estaba lanzando humo. Lo que sorprende es que en relación a los que sentimos alguna vez que esa frase nos aplicaba, no conocemos a nadie que viva debajo de un puente. (Eso no quiere decir que no sea una realidad para algunas personas) Lo que realmente me llama la atención es lo frágil que puede ser una relación frente a un problema financiero y no me refiero sólo a la relación con otros, me refiero a la relación con nosotros mismos. En ocasiones nos forzamos tanto en llevar nuestro mundo en los hombros que el peso nos aplasta, la culpa y el cansancio hacen su trabajo y cosechamos dolor físico, espiritual y relacional. Levantamos con mayor facilidad el tono de la voz, somos menos tolerantes a cualquier tema que no tenga que ver con productividad financiera y nos escudamos en la angustia para ser unos verdugos de nuestro sueño, alimentación y hasta la respiración. Nuestra pareja sufre, nuestros hijos; somos monotemáticos y no les damos el lugar que merecen como parte de la solución de la situación, ni como personas con sus propias prioridades a solucionar. Seguramente no vamos a ir a vivir debajo de un puente, vamos a tener que entregar parte del control a otros. La fuerza que nos da aliento para respirar y vivir hoy es la encargada de darnos el aliento del siguiente día si es que nos corresponde vivirlo. No nos creamos a nosotros mismos, somos llevados en las manos amorosas del padre y nuestro objetivo final no es llevar resultados financieros. Sí,  habrá que tomar acción, habrá que moldear el carácter, habrá que tomar desiciones y hacer cambios para llevar el peso de forma compartida y responsable. Qué peso estás llevando que te lleva a pensar en un futuro debajo de un puente que no existe?

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8 comentarios

  1. Buena reflexion, cada nada volvemos a sentir que el mundo si nos viene ensima, pero despues del primer impacto,vempesamos a entender lo que Dios nos esta queriendo decir.

  2. Si es cierto lo problemas financieros afectan la relación de psreja, pero afrontandolos con cabeza fría y mucho amor se sobrellevan

  3. La reflexión en palabras sabias reposiciona y fortalece el pensamiento hacia las fortalezas en construcción permanente de nuestro espíritu.
    Gracias Birna.

  4. Todos en algún momento de la vida hemos afrontado situaciones difíciles y lo interesante es haberlas superado con cordura y tenacidad. Gracias Birna. Un abrazo

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